Coros Pace 4: review completa del reloj GPS que se atreve a plantar cara a cualquiera
02/07/2026

Coros ha dado el salto que muchos usuarios de la marca llevaban tiempo pidiendo: el Pace 4 estrena por fin pantalla AMOLED sin renunciar a la fórmula que hizo popular a la saga, ligereza extrema y una autonomía que sigue siendo de las mejores de su categoría. Tras semanas probándolo en entrenamientos y competición, esto es lo que hay que saber antes de comprarlo.
- Un peso pluma que no se nota en la muñeca
- La gran novedad: pantalla AMOLED
- Autonomía: el argumento de siempre
- GPS y frecuencia cardíaca: precisión a la altura de la gama alta
- Funciones de voz: la seña de identidad de esta generación
- El gran ausente: los mapas
- App y compatibilidad con otras plataformas
- Precio y frente a quién compite
- Veredicto
Un peso pluma que no se nota en la muñeca
Lo primero que sorprende al ponerse el Pace 4 es lo poco que pesa. Con la correa de nailon, el reloj se queda en apenas 32 gramos, mientras que con la correa de silicona sube ligeramente hasta los 40 gramos. Las dimensiones, 43,4 x 43,4 x 11,8 mm, lo convierten en uno de los relojes GPS más discretos del mercado, algo que agradecen especialmente los corredores de muñeca fina que hasta ahora tenían que conformarse con relojes más voluminosos si querían prestaciones serias.
La caja está fabricada en polímero reforzado con fibra, un material que transmite solidez sin añadir gramos innecesarios. El cristal, eso sí, es mineral y no de zafiro, una concesión lógica para mantener el precio a raya, aunque durante las semanas de prueba no ha aparecido ni un solo arañazo relevante. Coros ha añadido además un nuevo botón de acción en el lateral izquierdo, que se suma a la corona digital y al botón trasero del lado derecho, facilitando el acceso rápido a ciertas funciones durante la actividad sin tener que recurrir a la pantalla táctil.
La gran novedad: pantalla AMOLED
Si el Pace 3 se quedaba atrás por su pantalla de memoria en píxel (MIP), el Pace 4 corrige ese punto débil con una pantalla táctil AMOLED de 1,2 pulgadas y resolución de 390 x 390 píxeles, un salto del 164% respecto a su predecesor. El resultado son colores vivos, buen contraste y una lectura cómoda tanto en interior como bajo sol directo, gracias a un brillo que llega a los 1.500 nits y se ajusta automáticamente según la luz ambiente.
El acabado con borde ligeramente curvo aporta un extra de calidad percibida, aunque es un detalle que cuesta apreciar a simple vista. Lo verdaderamente relevante es que Coros ha conseguido dar este salto de pantalla sin sacrificar la autonomía, que era la gran duda antes de su lanzamiento.
Autonomía: el argumento de siempre
Coros ha construido buena parte de su reputación sobre la duración de batería, y el Pace 4 no rompe esa tradición. El reloj ofrece hasta 41 horas en modo GPS con doble frecuencia, 30 horas con la pantalla siempre activa y 14 horas si se usa la función de música. En modo reloj diario, con seguimiento de sueño y notificaciones, aguanta hasta 19 días sin pasar por el cargador, una mejora de 16 horas respecto al Pace 3.
En el uso real, con activaciones frecuentes de pantalla y GPS activo en varios entrenamientos, el reloj ha aguantado varios días sin necesidad de cargarlo, un margen que sigue siendo muy superior al de la mayoría de relojes AMOLED de la competencia. La carga se realiza mediante un adaptador USB-C de tamaño reducido, heredado del Pace Pro, que se puede llevar incluso en un llavero sin necesidad de cargar con el cable convencional en cada viaje.
GPS y frecuencia cardíaca: precisión a la altura de la gama alta
El Pace 4 incorpora doble frecuencia de satélite y modo de todos los sistemas, lo que se traduce en una localización rápida y estable incluso en entornos complicados como zonas urbanas con edificios altos o senderos con arbolado denso. Durante las pruebas, el trazado GPS se ha mantenido fiable en comparación con otros relojes de referencia, sin desviaciones significativas de ruta.
El sensor óptico de frecuencia cardíaca también ha sido rediseñado, con LEDs más grandes y un ajuste más seguro contra la piel que reduce los picos y caídas de lectura. Comparado con una banda de pecho, las diferencias se han mantenido en un margen de pocas pulsaciones, y cuando el dato se descuadra, el reloj tiende a recuperar la lectura correcta con rapidez. Es, en definitiva, un nivel de precisión que hasta hace poco solo se encontraba en relojes bastante más caros.
Funciones de voz: la seña de identidad de esta generación
El micrófono integrado es una de las incorporaciones más interesantes del Pace 4 y da pie a dos funciones que Coros parece decidido a seguir desarrollando: los pines de voz, que permiten grabar notas para marcar una ubicación concreta durante la actividad, y las notas de voz del diario de entrenamiento, que el reloj solicita automáticamente al terminar cada sesión y que se transcriben de forma automática en la app.
Conviene tener claro, eso sí, que el Pace 4 no incorpora altavoz, por lo que no permite recibir ni realizar llamadas, y tampoco emite alertas sonoras. Las notificaciones se muestran en pantalla con claridad suficiente para leer un mensaje completo, aunque no es posible responder desde el reloj.
El gran ausente: los mapas
Aquí está probablemente la limitación más comentada del Pace 4. A diferencia del Pace Pro, no incluye mapas topográficos ni cartografía a color en pantalla. En su lugar, ofrece navegación por breadcrumb, es decir, un trazado de la ruta que permite seguir un recorrido predefinido o desandar el camino, pero sin el contexto visual de un mapa real.
Para quien entrena principalmente en asfalto o en rutas conocidas, esta ausencia apenas se nota. Pero para quien se adentra en senderos técnicos o carreras de montaña sin marcar, puede ser motivo suficiente para plantearse el salto al Pace Pro, que sí incorpora esa función a cambio de un precio algo más elevado.
App y compatibilidad con otras plataformas
La aplicación COROS sigue siendo uno de los puntos fuertes del ecosistema. Es intuitiva para revisar métricas, crear planes de entrenamiento estructurados, sincronizar datos y actualizar el firmware del reloj. La integración con plataformas externas es amplia: Strava, TrainingPeaks, Wikiloc, Nike Run Club, Komoot, Relive, adidas Running, Apple Health y Stryd, entre otras, lo que facilita que el Pace 4 encaje en cualquier flujo de entrenamiento ya establecido.
Como contrapartida, la personalización de esferas y la selección de widgets es más limitada que en relojes de otras marcas, y en algún momento resulta fácil activar la pantalla táctil por accidente, especialmente si se entrena con guantes o manga larga, lo que obliga a recurrir con cierta frecuencia al bloqueo de pantalla y botones.
Precio y frente a quién compite
El Coros Pace 4 se vende por 269 euros con correa de nailon o silicona, y existe también una variante estética Black Crystal por 289 euros, con bisel de aluminio de la serie 6000 y tratamiento PVD que mejora la resistencia a la corrosión, pero sin ninguna diferencia funcional respecto al modelo estándar.
En ese rango de precio, su principal rival dentro de la propia marca es el Coros Pace Pro, algo más caro pero con mapas offline como diferencia principal. Fuera del ecosistema Coros, compite directamente con los Garmin Forerunner 70 y Forerunner 170, las opciones de entrada de la gama Forerunner, frente a las que el Pace 4 destaca por su autonomía y por un precio ajustado sin renunciar a doble frecuencia GPS ni a un sensor de pulso fiable.
Veredicto
El Pace 4 no reinventa la fórmula que ha hecho grande a Coros en los últimos años, pero corrige su principal debilidad frente a la competencia sin sacrificar lo que lo hacía atractivo: precisión, ligereza y una autonomía que sigue estando por encima de la media. No es el reloj para quien necesita mapas detallados en terreno técnico, pero para el corredor que entrena con datos serios, sincroniza con su plataforma favorita y prioriza no notar el reloj en la muñeca durante horas, el Pace 4 vuelve a situar a Coros como una de las alternativas más sólidas por debajo de los 300 euros.
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