MCC 2026: la carrera que Chamonix reserva para los que hacen posible el UTMB
21/08/2026

Hay carreras que se ganan. Y hay carreras que se merecen. La MCC, la Martigny-Combe Chamonix, pertenece claramente a la segunda categoría. El lunes 24 de agosto a las 10:00, cuando la PTL ya lleve dos horas en marcha y la TDS todavía esté catorce horas por delante, Martigny-Combe dará salida a uno de los campos de participantes más particulares de toda la semana: voluntarios, residentes del macizo del Mont Blanc, colaboradores y habitantes de los valles alpinos que durante el resto de la semana serán los artífices silenciosos de que el UTMB funcione.
Una carrera nacida para honrar a los que dan todo sin correr
La MCC se creó en 2018 con una vocación clara: dar a los voluntarios y residentes del Espace Mont-Blanc la oportunidad de vivir la semana de Chamonix no solo desde la cuneta sino también desde el sendero. Esta carrera tiene la vocación de consolidar equipos y compartir la pasión por el trail running. Es por eso que tanto los voluntarios como los habitantes del Espace Mont-Blanc se benefician de un acceso prioritario a esta carrera. Permite probar, en una distancia más accesible, el placer de participar en la cima mundial del trail.
La MCC es un evento único que celebra el compromiso de los voluntarios, colaboradores y residentes locales de la región del Mont Blanc. Ese es su ADN y la razón por la que tiene sentido dentro de un programa que incluye pruebas de 174 kilómetros. No todo el mundo puede ni quiere correr la UTMB, pero muchas de las personas que hacen posible que esa carrera exista llevan años soñando con cruzar la línea de meta de Chamonix con un dorsal en el pecho.
El recorrido: de las viñas del Valais al corazón de Chamonix
La MCC cubre alrededor de 40 kilómetros con unos 2.350 metros de desnivel positivo, partiendo de Martigny-Combe, en semi-autonomía y con un tiempo máximo de 10 horas. La salida está en Suiza, en el cantón del Valais, y la meta en Francia, en la Place Triangle de l'Amitié de Chamonix. Dos países, un recorrido que concentra en 40 kilómetros algunos de los paisajes más variados y espectaculares de todo el macizo.
El recorrido sube desde las viñas de Martigny-Combe hasta el Col de la Forclaz y después al Col de Balme, en la frontera franco-suiza. El Col de Balme, a 2.204 metros de altitud, es uno de los balcones más espectaculares del macizo, con vistas directas sobre el glaciar del Tour y el macizo del Mont Blanc que quienes recorren la OCC o la CCC conocen bien. En la MCC, ese mirador lo alcanzan personas que quizá jamás lo habrán visto desde la carrera, y ese momento tiene una carga emocional particular.
Desde Martigny-Combe, los participantes subirán al Col de la Forclaz antes de alcanzar el emblemático Col de Balme. Atravesando algunas de las aldeas más bonitas del alto valle de Chamonix, descenderán hacia la mítica línea de meta en el corazón del pueblo.
En 2026, el tramo final del recorrido entre Argentière y Chamonix ha sido actualizado. Desde Les Chosalets, los corredores seguirán el Arve por la vertiente sur del valle antes de incorporarse al Petit Balcon Sud y tomar el descenso tradicional hacia el centro de Chamonix. La modificación no afecta a la distancia ni al desnivel total de la prueba.
La gran novedad de 2026: sin Running Stones y con sorteo libre
La edición de 2026 llega con una novedad que amplía considerablemente el perfil de participantes que pueden acceder a la MCC. La MCC ha pasado a un formato de sorteo libre de Running Stones en 2026, permitiendo a corredores de cualquier nivel acceder al Race Village. Hasta ahora, participar requería acumular dos Running Stones, las unidades del sistema de clasificación del circuito UTMB World Series. Eliminar ese requisito democratiza el acceso a una prueba que, por su vocación de prueba comunitaria, siempre ha tenido un perfil más abierto que sus hermanas mayores.
La organización vela para que esta prueba sea concebida con los mismos estándares de calidad que sus hermanas mayores. Mismo material obligatorio, mismo nivel de asistencia en los avituallamientos, misma llegada a la Place Triangle de l'Amitié. Lo que cambia es el público: corredores que no acumulan Running Stones porque no participan en el circuito, residentes locales que llevan años viviendo la semana desde fuera y que ahora tienen su oportunidad, voluntarios que cambiarán el chaleco reflectante por el dorsal de participante durante unas horas.
Una jornada de día y con alma local
Se desarrolla enteramente de día y permite a todos los voluntarios y colaboradores reunirse con su equipo para el resto de la semana. La prueba pasa por senderos inéditos y ofrece a los participantes una travesía por las más bellas aldeas de la zona alta del valle de Chamonix.
Eso tiene un significado práctico importante: los voluntarios que corren la MCC el lunes por la mañana estarán de vuelta en Chamonix antes de la noche, con tiempo suficiente para recuperarse y asumir sus responsabilidades durante el resto de la semana. La MCC no compite con el voluntariado: lo celebra y se integra dentro de él.
La MCC atrae a muchos espectadores precisamente porque involucra a muchos residentes locales, lo que le da un ambiente festivo y cercano. Es la carrera donde el tendero del pueblo corre al lado del director de una empresa patrocinadora, donde el pastor de montaña y el voluntario del avituallamiento de Champex comparten sendero durante horas. En una semana dominada por el profesionalismo de la élite y la tensión competitiva de las finales, la MCC es el recordatorio de que el trail running en su raíz es comunitario, inclusivo y celebratorio.
El espíritu que sostiene la semana más grande del trail
Cada año, miles de voluntarios hacen posible que el UTMB, la OCC, la CCC y el resto de pruebas de la semana de Chamonix funcionen. Montan avituallamientos en la oscuridad, orientan a corredores agotados a las tres de la mañana, recogen dorsales bajo la lluvia, dan ánimos en los kilómetros más duros. Son la columna invisible que sostiene el espectáculo visible.
La MCC es la forma en que la organización del UTMB les dice gracias de la manera más elocuente posible: dándoles un dorsal, un recorrido, una salida y una meta. La misma meta que los campeones del UTMB cruzarán cuatro días después con el mundo mirando.
El lunes 24 de agosto, mientras el trail running mundial tiene los ojos puestos en la PTL y espera la noche para la salida de la TDS, Martigny-Combe vivirá uno de los momentos más auténticos de toda la semana.
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